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sábado, 8 de diciembre de 2012

De principios

Algún día seré una escritora de verdad.
Algún día abriréis un libro en una librería y comenzará así:


Imperio Franco
Abadía de San Galo
748 d.C. 

 “Beátæ Maríæ Vírginis in cælum assumptiónem contemplamur, et bene moriéndi gratia pétitur.”  
Su cuerpo temblaba por el frío y por la lluvia que le calaba por completo, en cambio, sus manos se mantenían firmes mientras sujetaban el rosario que se deslizaba entre sus dedos. De rodillas, sobre el húmedo barro y con el gélido hierro de la verja hundido en su rostro mientras rezaba, en un inaudible susurro. Lo único cálido y sereno que poseía era aquella reliquia que le había entregado su madre justo antes de morir.
“Beátæ Maríæ Vírginis coronatiónem contemplamur, et fiducia in María Regína Nostra pétitur. “ 
 Aún recordaba la dolorosa sensación de verla en su lecho de muerte, sabiendo que sus oraciones no habían sido escuchadas. Que sus rezos por la salvación de su alma, sus plegarias y ruegos a Dios por su hijo, por encauzarle por el buen camino, porque siguiese los designios del señor, no habían sido escuchados. Ella había rezado por su salvación, día tras día. Él había necesitado verla exhalar su último aliento para disponerse a expiar sus pecados. Para doblegarse a una voluntad que estaba más allá de su control, para entregarse por completo al señor a través del trabajo y la oración. 
Todo para salvar su alma. 
“Oh Bone Iesu, dimitte nobis debita nostra, salvanos ab igne infernis, perduc in caelum omnes animas praesertim eas quae misericordiae tua maxime indigents…” 
 Todo para que su madre, allí donde estuviese, pudiese descansar en paz.
“…Oh Iesu, indulge peccata nostra, conservanos ab igne inferni, duc omnes ad caeli gloriam, praecipue tua misericordia indigentes... “ 
El principio de una salvación que nunca se llevaría a cabo.
“Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in sæcula sæculorum…” 
Su voz se perdió entre el sonido de la tormenta. 
“Amén"


Algún día. Prometido. Algún día.

sábado, 25 de agosto de 2012

De libros


Me he terminado de leer Criadas y Señoras, y es que el Reader es un gran invento. Eso sí, no sé si alguien es consciente de que NO pienso pagar el mismo precio por un libro físico que por uno digital. Pagar sí, lo mismo no. Cuando me compro un libro físico no sólo pienso que estoy pagando al escritor, editor y distribuidoras, sino al dependiente que me lo vende, al impresor que lo imprime, la luz de la tienda que lo guarda... Supongo que esto es como lo de "no hay dinero", que uno puede contestar con un "para lo que se quiere", pues aquí es un "no podemos rebajar el precio" y entonces pienso, ¿y cómo pagan entonces todo lo demás si no lo pueden rebajar?. Luego escuché esa teoría de que si bajaban el precio del libro la gente pensaría que tenía menos valor. Ejem. Si la gente lee un libro partimos de la base de que no es una persona analfabeta, es decir, vete a tomar el pelo a tu p*** madre.

Pero sólo iba a decir que me ha encantado Criadas y Señoras, leí a la autora que el personaje de Miss Skeeter fue el que más difícil le pareció escribir, y es con el único que me parece que se queda un poco a medias, quizás por eso. El resto delicioso. Rápido, sentimental (lo justo), un punto de frescura. Yo soy Minny y conozco a más de una Miss Hilly. ¿Por qué me gusta realmente? Porque es la historia a pequeña escala. Una vez leí que los hombres escribían las grandes historias y las mujeres las del día a día. Aunque siempre me ha parecido de mongolos separar tan drásticamente "hombres" y "mujeres" en este caso es así. Esta es la historia de su vida, pero puede ser la nuestra, el día a día, el esfuerzo, las inquietudes, el intentar sobrevivir. Mientras Martin Luther King tenía un sueño miles de mujeres mantenían a flote a sus familias. Y todavía lo hacen.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Del final de Frida Kahlo



Fragmento:

"Por primera vez en mi vida, me puse un pañuelo alrededor de la cabeza, sin importarme que estuviese todo arrugado.
Podía sentir con precisión mi rostro atravesado por el dolor, la lluvia de ese día gris insinuándose en las arrugas. Ningún maquillaje. ¿Para qué? No estoy de humor para hacerme la coqueta. De todos modos, no hubiese engañado a nadie acerca de mi estado. No tenía ánimos para nada, ni tan sólo para sufrir.
Diego empujaba mi silla de ruedas.
Aún he querido creer que hay causas todavía más importantes que mi invalidez, que mis tormentos. Causas superiores, al lado de las cuales mis males son poca cosa. De todas maneras, si lo consideramos con atención, en su deterioro, mi cuerpo no tiene ya el menor interés. Hay que sacrificar lo individual a la grandeza de las cosas más universales. Dudarlo sería un crimen para la humanidad. Así lo creo.
Miro mi fotografía tomada durante la manifestación.
¿Qué parezco? El desconcierto ambulante. Mi expresión sólo refleja tristeza.
Sólo hay sombras en el cuadro.
Dramatis personae.
Voy a romper esa foto. No. No tengo fuerzas."

Final del libro de Rauda Jamis "Frida Kahlo" (no, no me digáis que os he spoileado, todo el mundo sabe que Frida al final muere)