martes, 31 de mayo de 2011

Conexión en exámenes

Tengo la sensación de haber derivado a un blog retroalimentado por la indignación, la injusticia y el cabreo. Y es que últimamente hay cosas que me mosquean mucho (como lo de los Pepinos, Alemania acusa, luego dice "ah, pues no" y después dice "hombre, no querrán politizar esto" y nosotros nos callaremos y será la crisis del pepino español sin serlo) y más claro.

Pero creo que quizás es porque estoy metida en casa estudiando y lo único que tengo a mano es el periódico digital y allí no pasan cosas guays. Y es que cuando estudio me pongo cómo:



Y todo es feo y frustrante. Pero tengo en mente las vacaciones, oh sí, vacaciones. De hecho hoy me he probado mis dos bikinis nuevos para recordarme a mí misma que algún día tendré libertad, y aunque pierda cerebro y dioptrías en el intento el esfuerzo habrá servido para algo. O no. :P


Moraleja: mejor perder neuronas con la cerveza.

viernes, 27 de mayo de 2011

Pensando: #bcnsinmiedo

Generalmente la gente me cae mal. No es nada en contra de nadie en particular, es así, una sensación. La gente me parece molesta, ignorante (a la vez que prepotente -lo que acentúa la ignorancia-) y egoísta. No me gusta la gente. Debe ser por pelearme todos los días con ellos a codazos en el tren, metro y autobús. Debe ser. O cuando votan a líderes corruptos. O cuando se quejan desde sus casas de lo que está mal y critican a los que salen a arreglar su mundo sin hacer nada más que protestar pero sin mover un dedo a cambio.

No, la gente no me gusta. No me gustan los consejeros que se creen más que nadie y que mandan cargar contra movimientos pacíficos que contestan con flores a los pelotazos. No me gusta que digan que es que se pensaba que los manifestantes iban a actuar de otra forma. En realidad paso del no me gusta al me avergüenzo en estos casos (Digievoluciono como los pokemon). Me avergüenzo de gentuza como esta. Me avergüenzo de que posiblemente ese señor sea puesto a dedo cómo muchos otros. Se me cae la cara de vergüenza y me indigno.

Pero como todo en este mundo tiene su contrario, mi vergüenza también la tiene. En este caso es un sentimiento de orgullo que me inunda cuando la población hace algo bien y me olvido de que somos chillones, egocéntricos y narcisistas. Claro, que esto sólo me ha pasado dos veces en la vida.

La primera vez que me sentí orgullosa y se me pusieron los pelos como escarpias (así como lo cuento) fue el día siguiente al atentado del 11 de marzo, en el minuto de silencio. Trabajando allá yo por Gran vía vi en primera persona cómo los coches se paraban a las doce (En Gran Vía señores) y los conductores salían de sus coches y Madrid se quedaba en silencio. Durante un minuto.

La segunda vez ha sido hoy, cuando me he enterado de que desalojaban Plaza Cataluña y en vez de la gente apartarse o irse corriendo, han ido en masa, de todas las edades en apoyo a los acampados. Cuando veía en directo cómo les molían a palos por el simple hecho de estar sentados en el suelo, y se agarraban unos a otros y tenían sangre, pero no se movían.

Perdonadme el inciso pero me recordó a un reportaje que he visto un par de veces sobre los maquis españoles, en los que salen hablando personas ya muy mayores (lógicamente) que fueron maquis. Hay uno en particular que habla sobre la verdadera lealtad cuando vio cómo a un compañero le apaleaban hasta morir para que dijese el paradero de los demás y aún sabiéndolo no dijo nada. Siempre me ha emocionado.

Y es que para una soñadora empedernida que le encanta el cuento de Arturo y la mesa redonda no por los personajes, sino por la lealtad y el valor de la palabra de un hombre, es una emoción ver cómo la gente acude a la llamada de socorro de un grupo que acampado protesta contra una clase política corrupta de principio a fin.

¿Que si creo que las sentadas sirven para algo? Sí. Incluso si al final no consiguen su objetivo. Sirven.

Particularmente (y quizás sea debido a mi cinismo o qué se yo) quitaría cosas del manifiesto cómo: "por la vida por encima de los banqueros". Por las personas, vale. Por la vida es cómo muy bonito, paz y amor, y vida es todo... Pero para que la gente se entere, para que estén las cosas claras sería necesario palabras más concretas y menos lirismo en la expresión. Queda muy culto y muy bonito pero para cuando quieres llegar al final de la frase ya has olvidado el principio de ella. O incluso me plantearía eso del carácter indefinido de las acampadas, pero no ahora, no cuando nos quieren acallar a palos.

Mandar a funcionarios a apalear a manifestantes pacíficos sólo demuestra la poca inteligencia de los que mandan porque consiguen el efecto contrario, que la gente se enfade y dé vida al movimiento de nuevo. Y si son poco inteligentes, ¿qué narices hacen mandando?

Si estás INDIGNADO sal a la calle. Si estás INDIGNADO protesta. Si estás INDIGNADO actúa.

Puede que no seamos mayo del '68 ni grandes revolucionarios, pero estamos ahí, unos apoyando desde la periferia, otros aguantando a la intemperie. Pero no nos vamos. No nos callamos. No nos conformamos. ¿Te conformas tú?

lunes, 23 de mayo de 2011

El día después

Ayer escribí esto en Tumblr:



Ahora mismo me siento así. Decepcionada. Herida. Porque la gente estaba gritando que ya era hora de que la gente saliese a las calles y lo único que ha demostrado es que quieren que todo siga igual. No, perdón, han demostrado que quieren que las cosas vayan todavía a peor. No hay peor cosa que dar un arma (voto) a alguien enfadado (votantes). Creen que castigan a un partido y se castigan a ellos mismo.

Estoy llorando no porque la gente haya creído en el PP. Estoy llorando porque la gente no ha querido creer en ellos. No han querido creer que tienen la fuerza para cambiar las cosas. Estoy llorando porque no quieren enterarse. Porque pensé que a la gente tenía que importarle el mundo y lo único que les importa es su vida particular. No, perdón, estoy llorando porque ni siquiera se han preocupado por saber qué es lo que mejor les conviene. Les ha dado igual. Se han reído, contentos y orgullosos porque han derrotado a un gobierno que lo ha hecho francamente mal, mientras que han votado al de al lado que no sólo es lo mismo sino que es peor.

Que no es ideología. Que es rabia. Que es encefalograma plano. Pero todos los votos cuentan y ahora lo único que podemos hacer es aprender a nadar en el mar azul esperando encontrar algún día tierra cercana.

Mañana a Sol.

Mañana a seguir luchando.

Mañana cambiaremos el mundo.

***

Y es que el mundo no se cambia en una semana, hemos encendido la chispa y está visto que no ha llegado a tantos como debería. Pero hay que seguir, seguir y seguir. Podéis pensar que soy lo peor, pero si algo me ha enseñado estas series mías que veo (en este caso Mulder es modelo a seguir) es la constancia, el seguir luchando por lo que uno cree, aunque parezca una montaña imposible de escalar.

Quizá soy demasiado pasional. Quizá es que aún no he perdido la esperanza de que podemos tener algo mejor. Quizá soy una ingenua. Pero no me importa. No quiero quedarme cruzada de brazos.



"Pero, qué podemos hacer, más que rabiar, luchar contra todas las dificultades; e, incluso vencidos, seguir diciendo: siempre y siempre".

viernes, 20 de mayo de 2011

Querido diario



Nací un 20 de mayo de 1983 en el hospital La Paz, en la capital de España. Eso hacen 28 años. (Los más listos lo habrán calculado pronto, los más lentos habrán dicho "aaah" al leer 28 y los que me conocen o se lo ha chivado facebook habrán dicho "ya"). Nací cinco días antes del estreno de "El Retorno del Jedi" y once días después de que Juan Pablo II retirase la condena a Galileo Galilei (Wikipedia dixit). Nací en mayo, el mes de las flores.

Jugaba a love en el patio, luego a liebre. Entremedias saltaba a la comba (siempre tuve miedo de que me diese un latigazo) y jugué a las palmas. No tenía que llevar cinturón atrás en los viajes en coche y mi hermana siempre tenía más agua que yo en el vaso de la comida (mi madre y mi hermana dirán lo contrario, pero bleh, tienen un complot contra mí).

Hablé por primera vez desde un móvil en el coche de mi padre (la batería ocupaba más que yo) y me compré el mío propio en el instituto, un Alcatel One touch Easy (con cobertura en los lugares más remotos). Tenía internet cuando la gente no sabía qué era eso (y no entendían que si estabas conectado no podías hablar por teléfono) y dos ordenadores en casa cuando el resto de personas tenía como mucho un spectrum (que también tuve).

Con 19 años hice mi primer viaje a Londres. Sí, no fui a ver la ciudad, fui a ver a Gillian Anderson y descubrí el poder erótico de un cigarrillo y una copa de vino en las manos de Roger Allam.

Dejé de estudiar, volví a estudiar. Trabajé. Trabajé y estudié. (Ah no! perdón, que esas dos cosas las sigo haciendo juntas desde hace siete años).

He conocido a gente fantástica (y menos fantástica, pero si os dais cuenta las cosas serias las dejo para contarlas en sitios un poco más privados) y a personas que hoy día considero amigos de verdad (que me soportan hasta mis peores borderías).

He parado coches megáfono en mano. He hecho Scully Maratones. He ganado competiciones de karate. Y un día cogí un saltamontes con la mano. (Iug).

Siempre me ha gustado más la nata que el chocolate, el Nesquik antes que el Cola-Cao y la nocilla blanca por encima de la negra. Nunca he sido amiga de los chicles de menta y la coliflor me da ganas de vomitar.

Depende de con quién me compares no he hecho grandes cosas, menos mal que siempre he creído que lo que es verdaderamente importante son los pequeños detalles, los que nos hacen diferentes. No soy ambiciosa, me conformo con intentar ser feliz, protestar cuando debo, reír cuando puedo y llorar cuando lo necesito.

Han pasado 28 años de millones de cosas, de un montón de días de no cumpleaños y un montón de pensamientos. Han pasado 28 años y en el fondo, sigo esperando que el chico más guapo de la clase me saque a bailar.


Han pasado 28 años. He tenido cumpleaños en tirantes y con un sol abrasador. He tenido cumpleaños con abrigo y lluvia (este tiene pinta de ser de esos). He llevado chuches al cole. He invitado a cervezas. Han pasado 28 años, y dependiendo de quien lo lea puede parecer mucho o poco, pero una cosa está clara, como dijo el otro día una amiga mía: "nos hacemos mayores".

lunes, 16 de mayo de 2011

Pienso, luego estorbo.

Como dije el otro día, el trabajo me impedía ir a la manifestación que tuvo lugar ayer tanto en Madrid como en otras tantas ciudades españolas, y casi como pedí (todos lo hicieron por mí está claro -soyelcentrodelmundo-) fue bastante gente para que no se notara mi ausencia.

Lo primero que hice al llegar a casa fue mirar los diarios digitales para ver si hablaban de ello y también los telediarios en televisión. Los diarios sí lo recogían (El País, Público, El Mundo... -aunque hablando como si fuese solamente algo de juventudes-) pero las televisiones dejaron mucho que desear. En Antena 3 lo nombraron, pero fue muy extraño. Hablaron de que miles de personas habían salido a la calle para protestar por los reajustes del gobierno. Hasta ahí bien, fue casi al principio del telediario. Lo único que no duró lo que suele durar una noticia que introducen en ese primer espacio, es más, parecía una entradilla para seguir luego con la noticia. Sólo que no siguieron. Fue casi como un "ya que supuestamente informo lo tengo que decir para que no digan que no lo he dicho, pero como no quiero decirlo lo hago deprisa y restándole importancia". En serio, creo que Urdaci tardó más tiempo en decir CCOO que Antena 3 en decir "manifestación de miles de personas".

Luego llegué a leer cosas como que la página de Facebook de Rtve estaba borrando los mensajes que se dejaba sobre la manifestación.

Y ante esto, ¿cómo te quedas? M.U.E.R.T.A.

Es decir, yo soy una periodista que trabaja para estos medios y renuncio sacando mi propio periódico que cuente lo que está pasando de verdad. ¿Esto cómo pasa? ¿Llega el jefe y les dice: de todo lo que pasa en realidad chitón y a todos les parece bien? Hubo un momento de mi vida que quise estudiar periodismo pero una de las cosas que me echaron para atrás fue el hecho de ver que la mayoría de los medios no informan, manipulan la verdad. Y me pregunta es, ¿para quién? ¿es que ellos no deberían hacer fuerza también por poder desempeñar su trabajo? ¿No deberían querer informar de la realidad de lo que pasa? ¿Les gusta ser marionetas? No he sido nunca dada a creer en conspiraciones pero es que esto huele a chamusquina. ¿Quién controla tanto y porqué el resto le tiene tanto miedo? Me resulta tan increíble que no logro concebirlo.

Y que la gente tenga que enterarse por el Washington Post de las cosas... ¿no os recordó mucho al 11-M cuando uno se enteraba de qué iban las cosas por los medios extranjeros?. No sabía que estábamos en China.

También esta mañana he podido ver en Espejo Público que han tratado el tema de la manifestación y al menos han dado voz a algunos representantes. Eso sí, de Democracia Real Ya no había nadie y ni los de Espejo Público por lo visto sabían de qué iba porque los chavales de Juventud Sin Futuro han tenido que repetir en varias ocasiones que ellos no habían convocado la manifestación. Luego Alfonso Egea no ha querido escuchar la explicación del #Nolesvotes que le ha dado una chica de Juventud Sin Futuro, en el hecho de que se trata de que no voten a los tres partidos que aprobaron la Ley Sinde: PSOE, PP Y CIU, no que la gente no vaya a votar. Alfonso ha insistido que se debe ejercer el derecho al voto, lo cual me parece bien, pero ESCUCHA Alfonso, escucha, que no votes a esos partidos no significa que te quedes en casa. Quizá me ponga susceptible con este hombre, pero es bastante dado a no escuchar y juzgar con mucha rapidez (que lo tengo calado ya).

Vamos, que muy bien que dejemos de estar dormidos, que hay que seguir para que en vez de 20.000 seamos (me incluyo) 40.000 la próxima vez. Que llegue un punto en el que no puedan omitirlo en sus telediarios. Que se den cuenta de que no somos solamente la juventud, sino todo el mundo que está quemado con esta clase política. Que deje de existir esta ley de voto tan anti-democrática que lo único que hace es que se pasen el bastón de poder de unos a otros cada cierto tiempo, unos y otros que son el mismo perro con distinta correa. Que dejen de tener tantos beneficios para ellos a perjuicio de los demás. Que dejen, en definitiva, de reirse de nosotros. Como se ha dicho nuestro voto no es un cheque en blanco con el que puedes hacer lo que te dé la gana. Nosotros les pusimos ahí y nosotros les podemos echar. Moviéndose es cómo se hacen las cosas. Así que felicitaciones people, así se empieza un cambio.

miércoles, 11 de mayo de 2011

De cómo ayudan las madres ajenas

Ayer me probé un pantalón (tipo playero veraniego) que quedaba súper raro y ancho. Mientras estaba en la tienda se lo probó otra chica y salió para enseñárselo a su madre. Le quedaba igual de extraño que a mí y la chica salía con la misma cara de "parecía más mono doblado" que yo. Y de pronto le suelta la madre: "pero hombre, que eso es un vestido".

Y se hizo la luz.

Y me lo volví a probar.

Y tengo que decir que ahora tengo un vestido/pantalón la mar de mono para verano.

Moraleja: lo que no sirve de un modo puede servir de otro, y la utilidad de las cosas depende de la perspectiva desde la que se miren.

lunes, 9 de mayo de 2011

Dobles y triples significados

"Al contrario, tía Augusta, acabo de darme cuenta, por primera vez en mi vida, de la importancia suma de ser formal; y de llamarse Ernesto."

Jack. La importancia de llamarse Ernesto. William Shakespeare.

jueves, 5 de mayo de 2011

Despertad, dormilones, despertad


Una vez (hace bastantes años -porqueunayaesasídemayor), la que daba los test de la Autoescuela y yo mantuvimos una conversación. Hablamos un poco de todo e incluso de política (sé que de política se dice que no se puede hablar, pero soy así de zopenca), y esta chica me soltó una frase que se quedará conmigo para siempre: "Da igual a quién vote, nadie me va a pagar el piso". Y bueno, de algún modo cierto y al mismo tiempo absolutamente equivocado. Primero demuestra el desencanto por la clase política (y estos eran tiempos de Aznar ya, que esto no es de ahora), después la parsimonia por los hechos que suceden y que podríamos cambiar, y más allá de eso mucho de estupidez humana. No pasa nada, la mayoría somos estúpidos.

Vivimos en un mundo globalizado, significa que esa parte de la teoría del caos que se refiere al efecto mariposa es cierta. Cualquier cosa leve que pase en otra punta del mundo nos puede afectar enormemente. Entonces, ¿Cómo no nos va a afectar quién gobierne nuestro país? Cierto es que entre los dos partidos mayoritarios hoy día no hay una diferencia abismal, pero eso no debe ser excusa para quedarte en casa, cruzarte de brazos y decir "a mí plim". Pues si a ti plim no tienes derecho luego a quejarte. Y quejarse en este mundo es vital para cambiar las cosas. Podemos llamarlo protestar, podemos llamarlo manifestarse. Podéis llamarlo como queráis pero el resultado es el mismo, moverse ante algo que no es justo o ante algo con lo que no estamos de acuerdo.

¿Estáis de acuerdo con que las listas políticas estén llenas de imputados por delitos? Hasta donde yo sé los delincuentes deberían estar en la cárcel no gobernando un país.

Puedes pensar que como lo de los imputados es como un cáncer que se extiende con todos los partidos políticos que gobiernan da igual a quien votes y es mejor quedarte en casa. Da igual lo que protestes porque no van a cambiar a la clase política. Cambia las tornas a la frase. No van a cambiar a la clase política porque tú no protestas. El motor de un país son sus ciudadanos y la clase política está para servirnos, para trabajar para nosotros, no a nuestra costa. Sin nosotros, no son nada. Y podemos utilizar las armas que nos hemos ganado, el voto y la protesta. Y son poderosas.

Demostrar que una protesta es poderosa es fácil. Vuelvo a repetir que no hay que irse a mayo del 68 ni más lejos aún. Ni siquiera hay que irse a la lejanía de las protestas africanas. El otro día leí la noticia de que "Prohíben la manifestación Democracia Real Ya en Toledo, por perjudicar a los actuales gobernantes de la Comunidad Autónoma de Castilla la Mancha". Toma. Pues claro que les puede perjudicar. De hecho, ¿para qué sino hacer una manifestación?. Ahí está el miedo. Ahí está el poder. Si las protestas, o las huelgas no sirviesen para nada, no las prohibirían. Si las huelgas diesen igual, los regímenes autoritarios las permitirían. Y es que 200 personas no cambian un gobierno, pero sí hacen pensar a otras 200, que a su vez hacen pensar a otras 200 más... En eso consiste estas manifestaciones, en despertar conciencias, porque parece que nos hemos dormido, que disfrutamos siendo meros títeres controlados por gente que no se lo merece o que han perdido nuestra confianza. ¡Despierta! ¡Actúa! ¡Mueve el culo! Que nadie lo va a mover por ti.

El 15 de mayo hay una manifestación dónde se podrá demostrar que no todo el mundo está de acuerdo con lo que está pasando. No podré ir. Soy de esas privilegiadas que tienen trabajo y de esas pringadas que curran los fines de semana. Pero me gustaría ver que: primero) va la suficiente gente como para que los que queremos ir y no podemos nos sentamos representados y segundo) no hay ningún gilipollas montándola al final. Ya, parece que sino no se sale en televisión, pero no aumentemos su patetismo televisivo con carnaza.

martes, 3 de mayo de 2011

Fashion Art II

 
"En ‘Viaje al Tíbet’ Andrino se ha inspirado en los motivos decorativos de la Puerta del Potala, antiguo palacio de invierno del Dalai Lama, en Lasha, capital del Tíbet. Confeccionado en piqué blanco, ‘Viaje al Tíbet’ refleja la luz de la blanca arquitectura del palacio de aire místico. En el diseño de los diferentes motivos que decoran el vestido utiliza elementos alegóricos como el pez (símbolo de la abundancia)  y la guirnalda de flores (meramente decorativo).

Dentro de esta fantasía, conviven en buena armonía elementos de la Bauhaus, la escuela de diseño, arte y arquitectura fundada en 1919 por Walter Gropius, en Weimar. La Bauhaus tuvo la socializar todas las artes. En ella existían talleres textiles en los cuales se usaban con asiduidad los cuadrados y círculos característicos de la escuela alemana que encierran con hermetismo el significado de los elementos budistas. Una extraña mistura que, de la mano de la autora, se transforma en una estética equilibrada.

Los colores aportan mayor simbolismo a esta pieza de arte. El blanco, la pureza; el rojo, la pasión y la fuerza; el naranja, entusiasmo; el amarillo primario, combinado con los dos anteriores, aporta emoción y deseo de liberación y, el azul turquesa, la profundidad de la fe, la sabiduría, el sosiego y la serenidad.

En las formas domina la elegancia de este ‘palabra de honor’ que termina en cola. Y volumen para expresar la esbeltez y realeza. En la técnica, Andrino utiliza stencils con pigmentos naturales procedentes de China.

‘Viaje al Tíbet’ ha surgido de un profundo proceso de transformación interior de la artista a través del silencio de la montaña Hongshanla, del susurro de las plegarias de los peregrinos, de la devoción que guardan las paredes del palacio. Olga ha expresado esta catarsis con la fuerza del diseño y del color de su pintura."